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sábado, 23 de noviembre de 2013

Sexo: el tabú de siempre



Respecto a este tema, trataré de ser lo más coloquial y explícita respecto a la concepción social acerca del sexo, además será basado en mi experiencia observando ciertas conductas a este nivel. No pretendo cargarlos de teorías sexuales, lo que menos necesita el sexo es ser explicado

Es común observar el tabú entre padres e hijos respecto al tema sexual, no se habla al respecto o si lo hacen, lo mitifican diciendo que el sexo es impuro, que la primera vez debe ser al casarse, que no se puede tener sexo casual, entre otros miles de mitos. Hay quienes conocen la actividad sexual porque un amigo les mostró una película pornográfica o porque su encantador padre lo llevó "a que las putas" (esto último tiene repercusión en cuanto a la percepción social, en este caso, del hombre hacia la mujer) y lo ideal es que alguno de los padres se tome la tarea de mostrarle a su hijo lo bueno y lo malo del sexo.

En este sentido, se ha reforzado negativamente el concepto social acerca del sexo y por eso, en nuestra sociedad sigue siendo difícil mencionar públicamente contenido relacionado con el mismo porque aparecen etiquetas al respecto. En este punto, comprendo y apoyo el seguimiento de un código moral, pero ¿Hasta dónde somos morales? Existen quienes son excesivamente arraigados a su sistema normativo, convirtiéndose en señaladores de primera categoría y hay quienes van desnudos por las redes ofreciendo placer a quien lo desee. Los extremos sólo pueden conducirnos a experimentar lo que pronto será un problema que no sabremos abordar.

Hay conductas sexuales desenfrenadas, llenas de muchos orgasmos y placer con uno, dos, tres... y el hombre que más parejas tenga, más "macho" es, y la mujer que se atreva a contar cuántos lleva, será la más "puta" y acá es donde suelo preguntar ¿Por qué tanto empeño por la igualdad de género si siguen existiendo paradigmas irracionales como este? Un adulto tiene la capacidad de saber escoger (así escoja mal) con quien desea estar y bajo qué condiciones quiere hacerlo. Entre dos seres pensantes es ilógico que exista la sensación de "haber sido usado como juguete" cuando algo tan instintivo como el sexo existe para darnos placer y darle placer a quien decidamos.

Quizá me llamarán insensible porque no he dicho nada de las emociones, pero no hay nada más subjetivo que eso. El "buena cama" para uno es el "mala cama" para otro, porque también por nuestra capacidad de sentir nos permitimos juzgar el desempeño sexual de alguien, ¿Quién no habrá hecho esto? es seguro que hasta el más amoral ha reflexionado al respecto. Hay personas que experimentan tristeza durante el sexo, ira, rabia o un nivel de éxtasis que no logran controlar, es infinitamente variable, no somos los mismos, va a depender de la persona con la que se esté: si la amamos, la queremos, la apreciamos, la estimamos y así va. Aún así, un gran porcentaje de mujeres han fingido orgasmos y lamento mucho que hayan hombres que no sepan cuando esto sucede.

De igual manera, existen chicos que aunque no pueden fingir una eyaculación, de seguro pueden retardarla y hacer como si nada hubiera pasado. Un golpe a la autoestima femenina ¿No es así? si el hombre no alcanza el orgasmo, significa que no se sintió complacido. Si la mujer no gritó como si la estuviesen matando, no se sintió complacida. Considero que es más fácil preguntar qué estuvo mal y cómo solventarlo que vestirse y no dirigirse la palabra. El mejor sexo es el que hablas con tu pareja

Por otro lado, el sexo casual es más común de lo que parece y situaciones como la descrita anteriormente continúan repitiéndose. Mujeres que fingen sentirse complacidas para que el hombre no las deje, mujeres que nunca han experimentado un orgasmo y se consideran frígidas, así como también, mujeres que siguen mintiendo sobre su "virginidad" (no hay término más cargado de irracionalidad que este) y a ellas les digo: los santos no están entre los mortales. Hombres que están con una mujer y la amante "porque pueden" y creen que esto les hará crecer el pene: no. Hombres que se jactan de haberse acostado con todas las mujeres de su ciudad, estado o el país completo: chicos, la cantidad no siempre va a la par con la calidad.

Existen muchos casos donde el sexo es más problema que solución, muchos mitos y falsas creencias infundadas por los primeros significantes (los padres) y aquí me gustaría utilizar la lógica: ¿Es que ellos no tuvieron sexo para que la mujer se embarazara? y muchos adolescentes creen que son el producto de la impureza, cuando realmente fue el producto de una decisión de sus padres, así no hubieran planificado un hijo. Decidieron acostarse, decidieron hacerlo sin protección y decidieron que la eyaculación debía producirse dentro de la vagina.

He considerado que el sexo debe ser concebido como lo que es: la experiencia más íntima, placentera, divertida y necesaria para la vida, con toda la carga biológica, psicológica y social del individuo que lo vivencia. Por supuesto, sin tabú, son tus decisiones. Si desnudamos esa palabra la vamos a aceptar tal como es: con sus pro y sus contra. La contra mas dañina, por supuesto, lo son las enfermedades de transmisión sexual y hasta allí, apoyo la reserva de muchos. 

El estigma que envuelve al sexo seguirá transmitiéndose de generación en generación, por eso muchos escogen leer, informarse, comprender y evitar prejuicios que sólo dañan. Para finalizar el post, me gustaría enfatizar lo siguiente:

No es puta por acostarse con muchos, las "chicas malas" cobran por su servicios, para ellas, es un trabajo; no es más hombre por haber estado con tantas, la cantidad es sólo un número; no fuiste usado como juguete, nadie te obligó a estar con esa persona; la virginidad no hace más puro a nadie, ni el sexo antes del matrimonio te mandará directamente al infierno. La lujuria es uno de los pecados más placenteros de cometer y hasta ahora nadie me ha dicho lo contrario.



jueves, 7 de noviembre de 2013

¿Nos deseamos?





El deseo sexual es básicamente un estado que nos moviliza, nos atrae, provoca e impulsa, es aquella ansiedad que desencadena una lluvia de sensaciones en nuestro cuerpo al observar o imaginar lo deseado. También, el deseo sexual puede ser definido como libido, es decir, la energía psíquica de las pulsiones sexuales. Este término acuñado por Sigmund Freud hace referencia a la manifestación de lo sexual en la vida psíquica. Al Eros de Platón, Freud llega a llamar libido a la energía del Eros. Es preciso indicar que desde el punto de vista fisiológico, el deseo es la primera fase de la respuesta sexual (tanto femenina, como masculina), se da antes de la excitación y por supuesto, el orgasmo. 

El tiempo para desear a alguien varía de un individuo a otro, debido a la subjetividad de esta condición. ¿Se han sentido absolutamente atraídos físicamente por alguien sel sexo opuesto (o el mismo sexo)? ya eso es una manifestación del deseo, de una libido elevada que comienza a recorrernos el cuerpo y que algunas personas controlan mejor que otras. En principio el deseo suele aparecer con mucha intensidad y variará de acuerdo con el estado anímico de quien lo experimente. Puede mantenerse a través del tiempo y convertirse en una condición más estable y duradera; sucede esto cuando iniciamos una relación afectiva con alguien y aunque pase el tiempo, seguimos deseando a esa persona (dicen muchos que "como el primer día")

La atracción sexual está compuesta de aspectos cognitivos, afectivos y biológicos. Se ha conocido que las mujeres son más selectivas sexualmente, ¿Ustedes qué creen? Desde el punto de vista social, esto podría ser bastante cierto, porque es común observar eso de "el hombre propone, la mujer dispone". En lo más primitivo se halla la búsqueda de la reproducción de la especie, pero como seres pensantes, emocionales y sociales buscamos más que sólo reproducirnos. Desear a alguien es todo un arte, nos llenamos de pensamientos, de muchísima emoción y en ocasiones, nos dejamos llevar por lo que conocemos como pasión

¿Cuántos no han tenido relaciones sexuales con una persona "sólo por sexo"? o porque el amigo lo sugirió (sí, existen estos casos), o quizá una apuesta. En la mayoría de esos casos hubo al menos un deseo y si no, de seguro fue la peor noche que pasaron en sus vidas. El acto sexual sin deseo no podrá desencadenar las otras fases de la respuesta sexual. En analogía, sería como comer un gran banquete sin tener apetito.

"¿Nos deseamos?" es una pregunta que algunas parejas se hacen cuando ya ha pasado la euforia de los primeros años (a algunos les sucede a los meses) de relación. En ocasiones, la disminución de la libido puede deberse a que la atención de la persona se encuentra enfocada en otros estímulos o agentes estresores que dificultan la aparición de ese impulso, por ejemplo: a problemas cotidianos con la pareja, al desempleo, crisis económica, un duelo, entre otras muchas razones que pudieran interferir en la experimentación del deseo.

En este mismo orden de ideas, las parejas tratan de evadir el tema, llevan a cabo otras actividades y dejan a un lado el sexo "porque eso no es tan importante", cuando ese aspecto es tan prioritario como otros dentro de la relación afectiva. No tenemos que esperar a que de un instante a otro se segregue la oxitocina para estar con la persona que amamos, si bien antes de amarla el deseo era más intenso, ahora se halla en la fase de la pasión, porque ahora existe un lazo afectivo.

Un buen chocolate, abrazos, caricias, besos, un preludio inolvidable, eso haría que la libido aumentase considerablemente y hasta quien se considere frío en la cama, podrá encenderse. La valoración cultural que le damos a las formas de propiciar el deseo en el otro, ha sido de las mayores dificultades para el mismo, porque estando inhibidos será muy complicado alcanzar un estado donde claramente se experimente la sensación de atracción de tipo sexual. Los filtros de nuestra mente, el sistema de creencias, nos alejará o nos acercará a sentir la necesidad de estar con otra persona.

Por otro lado, hay personas que dicen ser "demisexuales", este término se refiere a quienes sólo pueden mantener relaciones sexuales con quien mantengan una unión afectiva, descartando a las personas por las que no siente nada. En este punto, es comprensible que muchas personas mencionen sentir mayor placer sexual con quien aman a diferencia de tener sexo con alguien por quien no sentían amor. Entonces, ¿El deseo está relacionado con lo que sienta por esa persona? Sí, íntimamente relacionados. Sin embargo, es posible sentir deseo hacia alguien que no amamos, sólo la atracción física podría ser suficiente, lo que variará será la intensidad y esto por supuesto, depende de quien lo experimente.

Olvidando un poco lo convencional lograremos que nuestra pareja nos diga constantemente lo mucho que nos desea, ¿Quién no se siente muy alegre al saber que esa persona sólo tiene ojos para estar con uno? ¿Qué se gana con tanto pero al momento de, por fin, estar con él (o ella)? ¿Qué tan difícil es esforzarse por aumentar el deseo propio y el del otro? estas preguntas llevarían al camino adecuado para experimentar a plenitud el deseo sexual. Con una vida saludable en cuanto a emociones, habrá mayor espacio en nosotros para sentir deseo por nuestra pareja.

Si dudas del deseo hacia tu pareja, tal vez no has empezado a hacer lo propio para desearla. La libido puede encontrarse arriba o abajo dependiendo de cómo nos manejemos cotidianamente; si ellas o ellos son más sexuales, no se discute, siempre estará ligado a las diferencias individuales, a la percepción de cada ser humano sobre lo que es desear más o desear menos a alguien y, muy importante, a su forma de experimentar sensaciones.